LA FUNDACIÓN DELCONVENTO DE LA GRANJA
Texto correspondiente a Biografía de Sor Patrocinio (1811-1891). Javier Paredes. Editorial San Román. Madrid 2023. Págs. 346 y 347.
Así las cosas, el 1 de octubre de 1859, Sor Patrocinio salió de Aranjuez con las dieciséis religiosas que se quedarían en la nueva fundación. Hicieron noche en Madrid, en el convento de Monserrat, donde Sor Patrocinio se encontró con su primitiva comunidad del Caballero de Gracia, de la que se había separado para fundar en Torrelaguna. Y el día 2 de octubre, después de haber oído misa y comulgado en Monserrat partieron hacia El Escorial, donde pasaron la noche. Y desde allí al día siguiente, salieron hacia La Granja.
Sor María Isabel de Jesús nos ha transmitido una carta de Sor Patrocinio, en la que cuenta con todo detalle a la vicaria, que había dejado en Aranjuez, cómo fue el recibimiento y las instalaciones de la nueva fundación. Es obligado cederle la palabra a la fundadora:
«Convento del Triunfo de la Inmaculada Concepción. — Real Sitio de San Ildefonso, 8 de octubre de 1859. — Alabada sea la Santísima Trinidad. Ave María Purísima. — Mi muy amadísima madre vicaria: saludo a Vuestra Reverencia y a todas y a cada una de mis muy amadísimas hijas, a quienes bendigo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. No habrá extrañado a Vuestra Reverencia, ni a ninguna de mis queridas hijas, no haber recibido carta mía, pues se habrán hecho cargo de que llegué cansadísima y que después no tengo un instante mío. A Sor Concepción, o sea a la madre vicaria, le mandé escribir todo. Aquí llegamos con toda felicidad, gracias al Señor y a su Purísima Madre. Nos encontramos con un pueblo piadosísimo; nos esperaban todas las autoridades eclesiásticas, civiles y militares, con todo el clero, que hay mucho. Al divisar los coches de bien lejos, echaron las campanas al vuelo y nos causó una tierna emoción el ver tanta gente y el sonido de las campanas. Esperaba el Sr. gobernador con una comisión de la Colegial, otra comisión del Cabildo Parroquial, con todo su clero, otra de los Sres. Beneficiados, el Ayuntamiento en cuerpo, el Sr. Oñate por palacio y el Sr. Administrador del Patrimonio, con todos sus dependientes. Todos ofrecieron sus respetos a la comunidad con toda ceremonia, Tomamos después posesión del convento, entramos en el coro, cantamos el Te Deum a música, muy bien. Después fuimos con todos los Señores para enseñarnos el convento, y el Sr. gobernador me iba entregando las llaves, y, acto continuo, se cerró la clausura.
El convento es muy bueno, con mucho mayor local que ese; la huerta no tan grande, pero tiene mucha fruta. Hay iglesia pequeña, algo más grande, como vez y media, que la capilla. El coro bajo es anchísimo, de largo como el de Torrelaguna, ancho el doble por doble.
Estas gentes son muy buenas y a todos nos ha probado bien. El día 10 tendremos la función de inauguración y establecimiento de la comunidad, a la que asistirán todas las autoridades, como el día de Nuestro Padre San Francisco, y por la tarde tomarán el hábito dos o tres religiosas. Me veo perdida con tanta pretendienta; pues todos los Sres. Sacerdotes tienen sobrinas, hermanas o confesadas que quieren serlo. Vino a visitarnos enseguida el Señor obispo de Segovia. Esta ciudad está a legua y media de aquí. Lo más esencial quedará concluido pronto, de modo que pienso poder dejar todo arreglado en debida forma, para marchar a esa a primeros de noviembre.
Los artistas y todos, por lo que se observa, trabajan aquí más con el corazón que con las manos, y tienen un respeto todos, grandes y pequeños, que no se observa en esa. El administrador se porta admirablemente.
El domingo viene la procesión de la Virgen Santísima del Rosario y cantarán la letanía, salve y demás de costumbre. Aquí, como es el coro más bajo, lucen más las voces.
He visto El Escorial, es decir, palacio, iglesia, panteón y coro. Es propiamente una maravilla. Hoy no puedo detenerme mucho, porque he tenido que escribir cuatro cartas y esta cinco; porque ya no podía pasar sin escribir a unas hijas que tanto amo. Las de aquí están contentísimas y todas alabando a Dios. Pedid, hijas mías, que sea todo para gloria de Dios, como lo deseo: a todas las tengo puestas bajo la protección y amparo de María Santísima y en su Santísimo Nombre las bendigo y deseo verlas buenas y contentas, amando a Dios mucho y haciéndose dignas de las consolaciones celestiales, como lo desea su madre que nuevamente las bendice, las pide en sus santas oraciones y abraza a Vuestra Reverencia — Su M. Q. B. S. M. — Sor María de los Dolores y Patrocinio»568.
568 Sor María Isabel de Jesús, Vida admirable. Págs.258 y 259.
